El más general de todos los movimientos rototraslatorios es el
movimiento helicoidal instantáneo o tangente, al que se llega componiendo rotaciones
gaussas o bien una traslación y una rotación que formen entre sí un ángulo cualquiera,
siendo los vectores
los vectores característicos que
definen el movimiento. Conocidos los mismos, es posible determinar la velocidad de
cualquier punto:
![]()
A esta expresión, suele denominársela forma propia de la ley de distribución de velocidades.
Si en lugar de
se conociese la velocidad
de un punto cualquiera P1, podría procederse de la siguiente manera:
P1 Î sólido

y r. m.a m ![]()
ó
(12)
Se observa que la (12) permite encontrar la velocidad de un punto
cualquiera Pi en función de la velocidad de otro punto P1 y como si
la
pasara por este último. Esta última expresión se
denomina forma impropia de la ley de distribución de velocidades, y al punto cuya
velocidad se conoce y en función de la cual se calculan las velocidades de los demás
puntos del sistema se lo llama centro de reducción del movimiento.
El ejemplo que se presenta a continuación ilustra claramente lo antedicho:
Sea un disco de radio r que gira con
respecto
del bastidor 0 0 0" el cual a su vez gira con
según el eje 0 0".
Supongamos conocer la velocidad
del punto
P1 del disco; que será:
![]()
y supongamos que queremos conocer la velocidad de un punto cualquiera P2:
![]()
r. m.a m.
![]()
pero
![]()
y
![]()
luego
![]()
![]()
![]()
Es decir: la velocidad de un punto cualquiera como el P2 es
la del punto P1 (centro de reducción) más la velocidad que P2
tendría si
pasara por P1, debido a la rotación
.
Gráficamente:

Derivando con respecto al tiempo la (10) o la (12) puede ser encontrada la ley de distribución de aceleraciones en el movimiento rototraslatorio.
Partamos de (10):
(forma propia)
tomando (12)
o
(13)
Que es la expresión impropia de la ley de distribución de aceleraciones.